martes, 24 de marzo de 2009

jueves, 12 de marzo de 2009

Lo Mejor del Periodismo Colombiano

Colombia, por una mejor justica
Nuestra tierra Colombia, en ocasiones parece estar rodeada de una atmosfera de pólvora, plomo y fosforo. Elementos gestores de un aire hostil que se refleja en las armas que desplazan campesinos, en las balas que acaban con inocentes y en aquellos hombres que respiran impunidad e injustamente libertad. Pues según datos de la Fiscalía, mediante el decreto 128/2003, al menos 11.200 paramilitares (99% de los desmovilizados) han sido dejados en libertad sin ser investigados o juzgados, bajo el argumento de no tener procesos penales abiertos en su contra.
Por ello, si la justicia falla existe la ley de “Reparación a Victimas”. Ley que habla de pequeñas devoluciones de tierra y dinero. Terrenos o espacios que no son los sitios donde ellos nacieron, crecieron y tal vez nunca morirán. Y dineros que jamás podrán solventar el valor de un ser humano, pues ¿Dónde queda la reparación psicológica, moral y social?
De esta manera sólo queda hablar de “Perdón y Olvido”, es decir donde la verdad se evapora, las responsabilidades se esconden y las garantías a los derechos fundamentales se pierden.
Así, haciendo una breve descripción atmosférica de justicia en Colombia, queda reseñar a las Comisiones de la Verdad (ONU - OEA…) Organizaciones encargadas de intervenir en esta clase de hechos negativos, en el momento en que las condiciones de justicia comienzan a fallar. Pues este es el ente que con veedores internacionales le puede, de alguna manera devolver la dignidad a las victimas, conocer la verdad de lo ocurrido y llegar a plantear puntos de reconciliación o de paz.
Por lo tanto, nuestra tierra con el apoyo de dichos veedores puede quitar esa capa de hostilidades borrando de la mente de aquellos hombres armados, la violencia para desplazar su individualismo y reconocernos en un país de igualdad que labora, coopera y busca soluciones con dichas instituciones.
Jhon Mueses

miércoles, 4 de marzo de 2009

Lo Mejor del Periodismo Colombiano

Jaime y el periodismo no se tienen que acallar
Jaime Garzón manejaba el humor, la denuncia y la ironía como una herramienta periodística en pro de la verdad, que a muchos y a él mismo “mato”de la impresión.
El 13 de agosto de 1999 cuando Jaime se dirigía a su programa en la emisora Radionet a las 5:30 de la mañana, fue asaltado en su camioneta por un par de sicarios que le propiciaron cinco tiros en la cabeza. Ya que este periodista había sido declarado blanco militar por Carlos Castaño, jefe de las Autodefensas. Paramilitar que más tarde fue sindicado como el autor intelectual del homicidio, condenado a 38 años de prisión. Condena que tal vez será pagada por Castaño en el infierno o purgatorio, pues se dice que fue asesinado por su propio hermano Vicente. Y ni que hablar de los supuestos sicarios Juan Pablo Ortiz Agudelo “bochas” y Edilberto Antonio Sierra Ayala “toño” quienes fueron absueltos por falta de pruebas en diciembre de 2003.
Manifiestan entendidos en el tema que el móvil del asesinato habría sido la participación de Garzón en unas negociaciones destinadas a conseguir la liberación de personas secuestradas por la guerrilla de las FARC. Puesto que Carlos Castaño acusaba al periodista de estar haciendo el juego a la guerrilla y también por haber recibido dinero a cambio de sus servicios. Pero otras versiones señalan que el caso implicaría a militares, ya que ellos temían las revelaciones del periodista sobre su presunta implicación en el tráfico de armas y personas secuestradas con la guerrilla de las FARC. Otras que el DAS desvió las investigaciones tanto en Bogotá como en Antioquia con la eliminación de llamadas de alerta y manipulación de pruebas. Y otras que resumen o afirman que el Estado es el responsable al manifestar que los organismos de seguridad sabían del peligro que corría el periodista por las amenazas recibidas.
En fin, una serie de presuntos responsables que a la final nadie ha sido condenado, en un proceso judicial en el que hoy en día, como Jaime se ha visto eliminado y olvidado. Igual al caso del también Periodista Orlando Sierra Hernández, subdirector del “Diario la Patria” quien fue acallado por dos disparos el 30 de enero de 2002, por Luis Fernando Soto Zapata. Un sicario que fue condenado a pagar 29 años de prisión, en una pena que se redujo a 5 años y 8 meses, “gracias” a algunos beneficios “por confesión, buena conducta y trabajo”
Por ello cabe decir que la impunidad, el olvido y la falta de presión reinan en estos procesos, pues los autores materiales e intelectuales están libres. El tema sólo es tocado cada 13 de agosto o 30 de enero… Por tanto, que hoy la prioridad son las investigaciones en los mismos entes de orden o justicia (Fiscalía – DAS: Intercepción de llamadas. Militares: Falsos positivos)
De tal manera que los homenajes, discursos, manifestaciones… Se tienen que hacer presionando a la Fiscalía, en pro del esclarecimiento de la muerte de estos dos y más periodistas y buscando todos los días cristalizar ante el Estado la verdadera protección y respaldo a un periodismo público – social que habla con la verdad.
Jhon Mueses

martes, 24 de febrero de 2009

Lo Mejor del Periodismo Colombiano

El “pibe” un humano más

Por: Jhon Jairo Mueses

Carlos el “PIBE” Valderrama nació hace 48 años en Santa Marta. Fue un jugador que milito en diferentes equipos del balompié colombiano y del exterior. Participó en tres mundiales como capitán de la selección Colombia. Y fue declarado dos veces el mejor jugador de América.

Un futbolista que aparte de deleitar con su “exquisito” futbol, se caracterizaba por llevar la camiseta por afuera de la pantaloneta, las pulseras y los collares de la Sierra y los desordenados rizos de oro que caían sobre sus hombros. Un hombre ovacionado, que recibió muchos aplausos pero, ¿de pocas palabras?

Por ello hace algunos años el “PIBE” tuvo su merecido reconocimiento, en gratitud del pueblo colombiano hacia ese gran mediocampista que tantos triunfos de le dio a este país. Por eso Carlos el “PIBE” Valderrama es y será recordado como el mejor o uno de los principales futbolistas de Colombia, por los siglos de los siglos, ¿amén?

Pues, amén o que así sea no. Puesto que hay que también tener presente en la vida de este personaje, el fracaso en el Mundial de EE.UU., de 1994. Un momento en el que después de aquel fiasco, pasó de ídolo y orgullo de un país a símbolo del estancamiento y de la decadencia del fútbol colombiano.
Que fue o es un hombre de pocas palabras, “lo puede decir el árbitro colombiano Oscar Julián Ruiz”. Ya que, en un encuentro entre el Junior y el América de Cali el “PIBE” siendo el mánager del equipo de Barranquilla, le dijo a Óscar Julián Ruiz una serie de improperios, entre ellas que era una rata y que no estaba arrepentido de nada de aquel incidente. Todo por la sanción de un penalti, que para muchos entendidos en al materia si fue pitado correctamente. A lo que el árbitro colombiano sólo respondió diciendo "Los seres humanos nos equivocamos. Para mí, con todo lo que me dijo, seguirá siendo el mejor jugador colombiano de toda la historia. Lo perdono porque sé que se equivocó”.

Con lo anterior no se busca empañar el valor y significado que tiene éste gran símbolo colombiano, pero si tener presente que la vida de cada ser humano está llena de aciertos y desaciertos. Que el ser un ejemplo, estrella o tener una amplia experiencia de vida, futbolística o laboral, se pierde al sumergirse en un determinado momento de existencia en una bola de cristal… En la que la experiencia y todo lo antes mencionado se fuga o se evapora para encontrar en si mismo la esencia irregular del ser humano.

Por tanto, lo antes expresado no cambia el pasado de Carlos el “PIBE” Valderrama, pero sí el futuro de muchos o pocos al conocer y tener un mejor conocimiento humano frente a quien se idolatra.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Lo Mejor del Periodismo Colombiano

Mirar claro para des-cribir lo justo

En su mayoría, describir es, delinear, dibujar, figurar algo.
Representándolo de modo que dé idea cabal de ello. En otras palabras es representar a alguien o algo por medio del lenguaje, refiriendo o explicando sus distintas partes, cualidades o circunstancias.
“Un ortoedro tiene seis caras rectangulares, sólo son visibles tres de ellas: la cara lateral frontal, la cara lateral derecha y la base superior”.
Para otros, éste terminó es proyectar de una manera física - externa y bien detallada en la mente del lector o escucha, lo que no se puede mirar, palpar, oler… a través de las palabras que crean esas sensaciones. “… mientras tanto, una sabia blanca y pegajosa comenzaba a gotear entre las ramas fracturadas del caucho”.
Con base en lo anterior, con cada palabra emitida o editada se le da vida o se logra resucitar lo acaecido. Para que lo leído – escuchado se aproxime, llegue o finalice, en el sentir de la persona.
“… vimos al gigante (árbol) girar sobre su tronco, sacudirse como muñeco de retrovisor con vientos que arrastraban sombrillas y pedazos de cosas, y tras un ruido de madera rasgada venirse abajo…”
Unos tantos manifiestan que la descripción es o nace desde el punto de vista privado, según el conocimiento laboral, personal o espiritual. “… En cuestión de minutos aquel lugar estaba tan rodeado como cualquiera de los hombres que se desploman en las calles de Medallo”. Ésta es una breve descripción que se compara con la realidad o vivencia en la cual el narrador se halla o experimento.
Otro poco, dice que para describir se necesita mirar detenidamente, con todo el tiempo a su disposición, es decir, sin afanes. Aquel que describe no ve, porque ver es percibir superficialmente.
Es observar lo que todos ven.
Por lo tanto quien describe mira, ya que reconoce, destaca, analiza y encuentra los signos o evidencias de lo presenciado.
“chorros de agua caían en diagonal, granizo traqueaba sobre los carros, y los techos de las casetas de los emboladores se arqueaban”.
Algunos expertos en la materia, señalan que éste arte o trabajo no se anda con términos, palabras o vocablos técnicos – rebuscados.
Es más bien edificar una descripción con un lenguaje sencillo - natural, obviamente sin caer en lo grotesco o vulgar.
“si se dice que el paralelepípedo es una figura geométrica, para hacerlo más comprensible se diría que dicho paralelepípedo, es igual a decir rectángulo".
Y lo que muchos logran expresar es que lo que es descripción con el tiempo se podrá olvidar, pero aquello de cómo los hizo sentir cuando leyeron o escucharon describir con magia y realidad,
no se podrá olvidar.
Por: Jhon Mueses

jueves, 5 de febrero de 2009

Lo Mejor Del Periodismo Colombiano

Tarjeta roja a la autoridad
Por: Jhon Mueses

Se dice que el árbitro es la persona que en las competiciones deportivas cuida de la aplicación del reglamento. Pues es la autoridad que impone la fuerza a las “buenas o las malas” Como es el caso del árbitro colombiano Guillermo Velásquez conocido como el “Chato” que sobresale físicamente por sus gruesos nudillos, pues antes de ser juez fue boxeador. Un hombre que desde su adolescencia actuaba como corregidor o como juez cuando sus padres, hermanos, amigos… discutían o chocaban, era el “Chato”, el que decidía quien tenia la razón, logrando de esta manera la reconciliación y mostrando ya su sentido de justicia.
Características o virtudes que lo condujeron al Futbol Profesional a mostrarse hasta 1982, como un árbitro estricto que no permitía repetir los golpes, lanzar escupitajos como signo de agresión y mentar la madre como desahogo y honesto y razonable, al reconocer que cuando se equivocó de verdad no se hizo el equivocado.
El juez colombiano que estuvo en la Copa Libertadores de América en los años 1968 - 1982, que pitó en cuatro Juegos Olímpicos y fue juez de línea en el partido del mundial del 70 entre Italia y Alemania.
En resumen esa es la vida de éste juez que en cinco ocasiones aplicó el reglamento a punta de golpes. Pues no podía controlar su temperamento y reaccionaba hostilmente a los reclamos fuertes y peor aún si lo tocaban en vez de expulsar o retirar, aquél señor de negro respondía de igual o peor manera.
Por lo que las patadas, los puños que Guillermo Velásquez exponía junto con los jugadores sólo conducían a dividir y a rebajar el concepto de lo que es el futbol.
Visto de esta manera el comportamiento del árbitro Guillermo Velásquez antes y por su puesto en estos días, fuese él causante de los conflictos entre los hinchas o las barras bravas en las graderías.
Puesto que el protagonismo vandálico de mencionado personaje enseña el mal ejemplo a los jugadores, a los espectadores entre ellos los niños que aparte de pagar una boleta (pues la entrada debería ser gratis para generar esa cultura futbolera – deportiva – competitiva no aquella de andarse agrediendo en el campo de juego y en las tribunas) tienen que aprender en una cancha de futbol algo que no tiene que ver con este deporte
De hecho el proyecto de ley que coloca mayor control a las barras bravas impulsado por el senador Andrés Gonzales Días llamado “Ley de seguridad en eventos deportivos” habla de que se expulsara a aquellas personas que causen desorden en los escenarios y no será permitida su entrada durante 5 años
Y mucho más para tener en cuenta cuando dice “A los dirigentes y deportistas que participen en actos de violencia también les serán aplicadas multas entre 20 a 40 salarios mínimos legales mensuales vigentes”
Así, que para impartir orden y justicia se necesita moral y buen ejemplo, por eso, antes de manejar un pito y un reglamento se necesita conocer, manejar y controlar tu mente y tu cuerpo para lograr hacer un justo y equitativo deporte.

viernes, 14 de noviembre de 2008

DISEÑO




El crecimiento de San Juan de Pasto ha llevado a que se genere en esta ciudad una alteración y confusión del espacio público. Razón por la cual administración tras administración ha trabajado en mejorar y recuperar el espacio que le pertenece al peatón, a través del Plan de Ordenamiento territorial que es la premisa fundamental para el desarrollo del municipio.

Por ello el orden que se le ha ido dando a la ciudad enseña tres puntos claves en la parte céntrica de la cuidad que se pueden resumir, en el cambio que ha tenido la calle 17 con carrera 22 más exactamente en el sector de “Telecom o Telefónica” al reubicar a todos los vendedores de las casetas, en el centro “Comercial de Ventas Populares” ubicado en la calle 16 con carrera 24. La liberación que tubo el pequeño parque frente a al iglesia de la Merced, calle 18 con carrera 22 llamado el “Mercado de las Pulgas” el cual fue situado en el centro “Comercial la Merced” frente a la Universidad de Nariño.

Y el mejoramiento que tuvo el sector comprendido entre las calles 19 – 18 con 20 y 21. Un sector azotado por la delincuencia, la prostitución (se sigue trabajando en una zona de tolerancia) la venta de drogas… Es hoy la Plaza del Carnaval, el más ambicioso proyecto pensado, gestionado y ejecutado para la ciudad, desde el momento de su inscripción al programa de gobierno en el mes de agosto del año 2002. Un sitio que de alguna manera le cambio la cara a la cuidad, pues la Plaza del Carnaval a parte de generar mucha polémica por su inversión, es un hito urbanístico y cultural, pero ante todo un símbolo que enseña que en Pasto si se puede emprender tareas aparentemente imposibles de urbanización.









Lo anterior muestra que la renovación urbana, se ido logrando tras la construcción de centros comerciales, compra de predios y la construcción de espacios culturales, que han llevado a gestar espacios libres para que la gente pueda transitar libremente por las aceras sin el peligro que lo puedan atracar (por la congestión de gente que genera las ventas) o pueda ser atropellado por algún automotor.